26.4.10

Testigo de un romance...



Habían alcanzado la meta!
Una vez allí, el abrazo se transformó en necesidad y éste, les llevó a un encuentro entre sus labios. Lo siguiente, fue una historia de amor y como primer testigo el Peñón de Gibraltar.
Los dos concluyeron que la majestuosa roca, había sido el nexo de unión de sus historias personales. Días antes al encuentro sólo se conocían vía internet. Ella residente en Algeciras y él en la colonia británica. La cita en el mirador que abarcaba ambos territorios, fue decisiva.
Y así, con la bahía de Algeciras al fondo, él y ella, junto al Peñón, sintieron que aquel romance emergente, no carecía de calidez ibérica, ni de puntualidad británica...

2 comentarios:

  1. Uf, me he quedado sin palabras... simplemente precioso (...)

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  2. Muy amable. Gracias Nevill...

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