17.4.09

Púrpura


Había hecho una promesa. Mis dos compañeros parecían inmersos en un sentimiento del que yo carecía. Estaba asustado. Nunca me consideré un creyente rotundo, mas bien “descolocado”. Sin embargo, un alto sentido de la responsabilidad, me situó allí, en aquel movimiento popular, que logró raptar a mi espíritu, por una noche.
Recuerdo las caras de la gente y como miraban sin reparo mis ojos, como intentando averiguar quien se escondía debajo de la capucha.
Cuando determiné que iría acompañando a la imagen de un hombre al que yo no había conocido, cuya historia personal se remonta dos mil años atrás, cuestioné mis principios.
Caminé lento, sumido en mis pensamientos, tratando de dar respuesta a una deuda sentimental. Y esta realidad concluyó en que mis creencias, se habían afianzado más de lo que nunca habría alcanzado a pensar.
Al final del camino me encontré con el púrpura. Señal del cambio que se había originado en mí...

No hay comentarios:

Publicar un comentario