31.7.09

Tiempos de fé

Pensó que lo mejor era sumergirse en la palabra y ni corto, ni perezoso, sacó la sagrada biblia que le había acompañado durante todo el viaje y se dispuso a leer. En ningún momento tuvo cabida la duda. La fé había sido su compañera mas fiel, en la angustiosa travesía, que le trasnsportó a la otra orilla. Leía y alimentaba su creencia, acerca de un Dios que le había protegido, desde que decidió emprender la aventura.
Convencido de que las fuerzas invisibles y ángeles terrenales seguirían cuidando de él, lo primero que hizo, nada mas tocar tierra, fué abrir el libro que albergaba los pilares de su existencia.
Absorto en su lectura, parecía no haber sido rescatado horas antes, en medio del Estrecho. Mientras, su amigo, optó por soñar, una vez llegados al “paraíso prometido”...

1 comentario:

  1. Otra gran foto, como siempre. Me hacéis pensar, no sé qué libro me llevaría a un viaje así si tuviese la valentía y la necesidad de hacerlo.

    ResponderEliminar