5.3.13

El vuelo


Después de todo, nada tenía que perder. Se lanzó al vuelo, pues había nacido para ello, para volar..
Sintió la brisa en sus alas y se lanzó a toda velocidad, rasgando el aire fresco que arreciaba en sus plumas. Menuda sensación de libertad- pensaba en aquel vuelo tórrido cargado de adrenalina- y consiguió tocar con sus patas el agua fresca y salada que acariciaba la blanca arena... 
Y en esos segundos de vuelo feliz, pensó que era afortunada,.Una gaviota con suerte por haber nacido en una zona privilegiada del mundo. Porque sus padres le dieron la oportunidad de existir en ese paraíso al que llamaban el Estrecho...

No hay comentarios:

Publicar un comentario