15.6.11

El Mar Negro



Cuando asomó su pico, pensó que había equivocado la ruta y se encontraba ante el mismísimo Mar Negro. Pero no era así, estaba en la ruta correcta. En la puerta de África. Sólo que había hecho un inciso en el arranque de la migración, junto a sus compañeros, para beber agua. Y no pudo ser. Aquel mar que desde su más tierna infancia, recordaba de un tono verdoso cristalino, se había transformado opaco y espeso. Cuando la pesada ola tocó sus patitas, elevó el vuelo unos metros, intentando apartarse del terrorífico escenario, hasta posarse en una roca cercana a la playa. Había sido la playa de sus sueños y ahora, se había convertido en un océano de muerte...

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