20.8.13
Ojos
Se asomó cual ventana al infinito. Dejó ver su alma. La desnudó ante el ojo del gigante. Nunca antes lo había mirado con tanta precisión. Ningún sonido salió de su boca. Había enmudecido. Sin embargo, su mente no dejaba de divagar ante aquella visión. Buscó un recóndito lugar al que transportarse mientras posaba. Vino entonces a su mente los momentos vividos en el Estrecho. Recordó un mar negro, castigado por las olas que hacían mella en la frágil embarcación en la que viajaba en brazos de su madre. Rememoró el miedo sentido, la ansiedad y dudas de todos los que allí estaban apiñados, en tan breve espacio. Luego decidió relajarse y se transportó al presente. Junto a sus amigos, en el Campo de Gibraltar, jugando en el parque...ajeno a todo lo que pudiera hacerle infeliz...
5.3.13
El vuelo
Después de todo, nada tenía que perder. Se lanzó al vuelo, pues había nacido para ello, para volar..
Sintió la brisa en sus alas y se lanzó a toda velocidad, rasgando el aire fresco que arreciaba en sus plumas. Menuda sensación de libertad- pensaba en aquel vuelo tórrido cargado de adrenalina- y consiguió tocar con sus patas el agua fresca y salada que acariciaba la blanca arena...
Y en esos segundos de vuelo feliz, pensó que era afortunada,.Una gaviota con suerte por haber nacido en una zona privilegiada del mundo. Porque sus padres le dieron la oportunidad de existir en ese paraíso al que llamaban el Estrecho...
20.6.11
Jebel Musa
Lo miró impasible, conteniendo la respiración; porque donde se hallaba, entre los arbustos del bosque, tenía una magnífica vista del gigante. Salió de la espesura de las Corzas, para saludarlo, como cada mañana. El corzo clavó su mirada en el monte, que aquella mañana le regalaba su esplendor, porque soplaba poniente largo y pudo contemplarle en su totalidad. Majestuoso, presidiendo el Estrecho.
Inamovible, viendo pasar océanos de tiempo y de gentes. Barcos y vertidos. Temporales de viento y agua. Inmigrantes tragados ante su presencia, con una basta conciencia.
Jebel Musa le llaman. Vástago de un tiempo añorado, en el que la naturaleza reinaba sobre la tormentosa humanidad, sobre la que aire, tierra y mar, hoy día, temerosos reclaman sus orígenes...
15.6.11
El Mar Negro
Cuando asomó su pico, pensó que había equivocado la ruta y se encontraba ante el mismísimo Mar Negro. Pero no era así, estaba en la ruta correcta. En la puerta de África. Sólo que había hecho un inciso en el arranque de la migración, junto a sus compañeros, para beber agua. Y no pudo ser. Aquel mar que desde su más tierna infancia, recordaba de un tono verdoso cristalino, se había transformado opaco y espeso. Cuando la pesada ola tocó sus patitas, elevó el vuelo unos metros, intentando apartarse del terrorífico escenario, hasta posarse en una roca cercana a la playa. Había sido la playa de sus sueños y ahora, se había convertido en un océano de muerte...
5.11.10
Aprender en el desierto...
Escribir sobre las arenas del desierto, me producía confortabilidad. Pese a la postura incómoda, pese a carecer de mesa y silla, pues no había suficientes para tantos niños.
Sentir el tacto de la arena bajo mi escueto cuerpo, me hacía sentir en casa... la arena del sáhara.
Era muy pequeña para darme cuenta de lo que sucedía a mi alrededor...
Cada mañana me levantaba con la ilusión de ir a mi colegio del campamento, junto a mis compañeros de otras edades, pero de la misma condición. Siempre en el suelo. Aquel cálido lugar, donde aprendíamos y captábamos con entusiasmo las lecciones del profesor.
Hoy día guardo la costumbre de dibujar en el suelo y busco, desesperadamente el calor de la gente, la sonrisa de mis compañeros de clase, la incertidumbre del mañana, en un poblado lleno de saharauis expectantes de un futuro borroso, como las tormentas de arena del desierto...
28.7.10
Tocar fondo
El final había sido el esperado por la sed de sangre de los animales que ocupaban el coso. Una ovación al matador, puso fin al sonido que durante su corta vida le hubo acompañado.
Aquel sordo aplauso se entremezcló con el sabor de la sangre en su boca... no cabía la posibilidad de dar marcha atrás. Aquel era el final de todo cuanto había conocido. El frío acero se había instalado en su corazón y paralizado su rítmico sonido vital.
Mientras, la plaza ardía de entusiasmo. El jolgorio enarbolado por la victoria del torero, se fundió con el espeso líquido rojo, abriéndose paso por el negro pelaje de la víctima hasta la arena.
Y en un intento por atrapar el último aliento, respiró tan hondo como pudo y echó un último vistazo a los cientos de asesinos que celebraban su muerte!
2.6.10
Un baño erótico
La mirada de los ángeles, aunque aparentemente distraídos, le intimidaba, hasta tal punto que decidió no esperar a finalizar el reconfortante encuentro con el agua...
La llamó y a continuación no pronunció palabra. Se limitó a mirar el cuadro que tenía enfrente y la repisa del baño, en la que se intercalaban los productos del aseo diario con los "otros productos que irrevocablemente les produciría mayor placer"...
Ella se aproximó en silencio y con la mano en la espalda, la introdujo en las esposas... a continuación comenzó un juego sexual, presidido en todo momento por la expresión angelical del amante y sus guardianes eróticos.
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( Esta fotografía ha visitado el Festival erótico de Lisboa, Sevilla y Barcelona )
19.5.10
La habitación helada
Y las únicas que vieron, fueron las que brillan al cruzar esta dimensión y alcanzar el cielo.
El fundador del Islam, una vez en las puertas del paraíso, les explicó como habían caído en la misma trampa que sus otros hermanos, quienes igualmente habían llegado de forma inesperada al mismo lugar, tras naufragar en una maltrecha embarcación en aguas del Estrecho.
Los dos jóvenes pidieron a Mahoma que sus familias en la tierra, pudieran tener consigo sus despojos carnales, como recuerdo de los hijos que un día fueron.
Pasaron los años y sus cuerpos inertes continúan encerrados en una fría habitación, a la espera de un regreso que no llega.
Mientras tanto sus padres, hermanos y amigos ignoran el paradero de los que descansan, desde hace tiempo, en el abrazo de Alá.
26.4.10
Testigo de un romance...
Habían alcanzado la meta!
Una vez allí, el abrazo se transformó en necesidad y éste, les llevó a un encuentro entre sus labios. Lo siguiente, fue una historia de amor y como primer testigo el Peñón de Gibraltar.
Los dos concluyeron que la majestuosa roca, había sido el nexo de unión de sus historias personales. Días antes al encuentro sólo se conocían vía internet. Ella residente en Algeciras y él en la colonia británica. La cita en el mirador que abarcaba ambos territorios, fue decisiva.
Y así, con la bahía de Algeciras al fondo, él y ella, junto al Peñón, sintieron que aquel romance emergente, no carecía de calidez ibérica, ni de puntualidad británica...
6.4.10
El milagro de Andrea...
Hasta tres veces le habían negado la posibilidad de vivir...
Sin embargo, la fe de sus padres, en conjunción con la ciencia, hicieron posible su existencia. De hecho, el médico que cuidó de su desarrollo, en todo momento, la llamaba "el milagro".
Que duda cabe que toda vida lo es, máxime cuando los obstáculos han sido salteados por el empeño de unos progenitores, incipientes en el regazo de los avances científicos y amparados por las buenas intenciones de ciertos "guardianes" que, la providencia, les puso en el camino.
Su vida pendió de un hilo durante algún tiempo, hasta que la causalidad hizo que dichos "protectores", facilitaran el proceso desde sus inicios, hasta su nacimiento.
La espera estuvo plagada de dudas y temores, pero también de esperanza, con un final feliz. Así, el pasado 19 de marzo, llegaba a este mundo Andrea.
Sin embargo, la fe de sus padres, en conjunción con la ciencia, hicieron posible su existencia. De hecho, el médico que cuidó de su desarrollo, en todo momento, la llamaba "el milagro".
Que duda cabe que toda vida lo es, máxime cuando los obstáculos han sido salteados por el empeño de unos progenitores, incipientes en el regazo de los avances científicos y amparados por las buenas intenciones de ciertos "guardianes" que, la providencia, les puso en el camino.
Su vida pendió de un hilo durante algún tiempo, hasta que la causalidad hizo que dichos "protectores", facilitaran el proceso desde sus inicios, hasta su nacimiento.
La espera estuvo plagada de dudas y temores, pero también de esperanza, con un final feliz. Así, el pasado 19 de marzo, llegaba a este mundo Andrea.
23.2.10
Sin tregua
Cuando todo había quedado prácticamente cubierto por el líquido elemento. Cuando los enseres perdidos, sustituyer0n afortunadamente a las vidas. Cuán arrepentidos estaban!
La generosidad de la meterología, había puesto de manifiesto las fuerzas superiores de la naturaleza.
Ya nada se podía hacer, salvo esperar a que acabaran de complacer las tantas peticiones de lluvia, que estaban siendo atendidas a la vez...
El panorama desolador, pone de manifiesto la insignificante fuerza humana, frente a la decisión implacable de la madre naturaleza.
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El agua sobre él...
Cabo Verde, África El agua sobre él... Se ungía, cual venerado líquido que resbalaba sobre la piel curtida por el sol y el viento....
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